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Como en el cuento de la “Bella Durmiente ”, el bisturí se ha dormido ¡y con un sueño enorme! para algunos cortes profundos, de esos que sirven para mejorar nuestra imagen desde el quirófano.
Y llega la Endoscopia, perfecta para quienes desean “hacer algo bueno con su físico, pero que no se atreven a afrontar una intervención tradicional.”
Se denomina así a una técnica que consiste en la introducción de una cámara o lente dentro de un tubo, a través de un orificio natural, o de una incisión quirúrgica, tal y como asegura el Dr. Ángel Juárez, Cirujano plástico y jefe de la Unidad de Cirugía Plástica y Estética del Hospital de la Zarzuela .
“Podría calificarse como un enorme adelanto, máxime cuando no se dispone de mucho tiempo, ni se pueden mostrar cicatrices”.
Es pues una técnica que a través de incisiones cortas (desde 1 cm.), permite introducir hasta la zona a intervenir, un pequeño cilindro conectado a una micro-cámara.
Pueden verse desde él las estructuras del campo operatorio en un monitor de vídeo y así, intervenir y mejorar algunas zonas, ¡pero apenas sin cicatriz!...
Esas zonas para las que se encuentra especialmente recomendada la endoscopia son:
-La frente
-La parte lateral de las cejas.
-La nariz.
Y los casos en los que se encuentra indicada son fundamentalmente aquellos en los que es posible obtener un resultado agradable con la mínima huella (caída de la cola de la ceja, tratamiento del entrecejo, diastasis de músculos rectos abdominales en pacientes delgados)
Ciertamente es una revolución en la cirugía estética, porque minimiza, el riesgo de complicaciones, aunque ya son más de quince los años que lleva practicándose en este campo.
Tan solo precisa hospitalización unas horas.
Después el paciente puede volver a su actividad habitual el mismo día de la intervención.
Esta siendo utilizada con gran satisfacción en cirugía del rejuvenecimiento facial y muy especialmente en el lifting de la parte superior de la cara: elevación de las cejas y frente, y tratamiento de los músculos correspondientes.
También en aquellas que exigen crear una cavidad para introducir una prótesis:
-Pómulos. -Mentón y mandíbula.
-Pecho. -Glúteos. -Pantorrillas. -Algunas abdominoplastias.
Sin embargo no es una buena indicación para el cuello.
El post operatorio es breve y la recuperación rápida, con leve inflamación y escasos hematomas. |