Se comenta que las cicatrices son el peor enemigo de los cirujanos y de la cirugía plástica en general.
Y eso, muy a pesar de que una intervención sea exitosa, porque dependen en gran medida de las características del paciente.
El proceso de cicatrización es la forma en que el cuerpo sana y reemplaza la piel perdida o dañada, por ejemplo, tras una operación.
Y una cicatriz está compuesta normalmente de tejido fibroso.
Pueden formarse por muchas razones diferentes:
- Infecciones.
- Cirugía.
- Lesiones.
- Inflamación del tejido.
Hoy hablaremos de las algunas de ellas:
CICATRICES QUELOIDES
Suelen formarse una vez que la herida se ha curado.
Pueden definirse como agrupaciones irregulares, redondeadas y gruesas de tejido cicatricial, que se forman en la zona de una herida, pero que no coinciden con sus bordes.
A menudo son de color rojo o más oscuras, en comparación con la piel normal circundante.
Se forman con el colágeno que el cuerpo produce después haber sanado una herida, incluso hasta un año después del traumatismo original en la piel.
Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo.
Su tratamiento varía y puede incluir lo siguiente:
Inyecciones de esteroides
- Crioterapia
- Terapia de presión
- Cirugía
- Láser
- Radioterapia
CICATRICES HIPERTRÓFICAS
Son similares a las queloides; sin embargo, su crecimiento está confinado a los bordes de la herida.
Pueden también tener una apariencia rojiza, y suelen ser gruesas y elevadas.
Normalmente empiezan a desarrollarse semanas después de la lesión en la piel.
Es posible que mejoren de forma natural, aunque el proceso puede tomar más de un año. En su tratamiento los esteroides ocupan un lugar destacado, aunque no hay una única terapia para todos los casos.
S e administran mediante inyecciones y cremas.
También hay que considerar la cirugía y a menudo las inyecciones de esteroides se utilizan junto con ella.
Las aplicaciones suelen continuar hasta dos años después de la cirugía para aumentar la probabilidad de curación y evitar que la cicatriz vuelva.
CONTRACTURAS Las contracturas son una condición anormal que se origina cuando se daña y pierde una zona grande de piel y se forma, como resultado, una cicatriz.
En su proceso de formación, los bordes cutáneos tienden a unirse y se genera una zona tirante.
Esa disminución del tamaño de la piel puede afectar a músculos, articulaciones y tendones, con la consecuencia de una posible reducción en el movimiento. Existen muchas opciones de tratamiento quirúrgico diferentes para las contracturas, entre las que se incluyen las siguientes:
- Injerto de piel o colgajo de piel
- Plastia en Z
- Expansión de tejido
Son susceptibles de aparecer en cualquier parte del cuerpo y como su composición varía, su apariencia puede ser plana, abultada, hundida o coloreada.
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