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Es de sobra conocida la Bioestimulación facial, pero quizá no lo sea tanto la aplicación de esta técnica médico estética para determinadas zonas corporales, como la cara interna de muslos y brazos.
Normalmente entre los 40 y 50 años se suele detectar en mayor grado este problema de flacidez, y por ello el Dr. Angel Juarez, Jefe de la Unidad de Cirugía Plástica y Estética del Hospital de la Zarzuela nos lo propone como una de las técnicas adecuadas para esta edad.
¿En qué consiste?
Es un tratamiento restitutivo del envejecimiento de la piel. Se utiliza para reestablecer el metabolismo y funcionalismo cutáneo. Aunque su uso es más conocido en el tratamiento del envejecimiento facial también se usa en el envejecimiento de determinadas zonas corporales como la cara interna de los brazos y muslos.
¿Cómo funciona?
Se utiliza el plasma rico en plaquetas (para ello es necesario extraer sangre del paciente) que se introduce en la zona afectada por vía intradérmica (a modo de mesoterapia.)
Posteriormente se aplica un aparato de radiofrecuencia bipolar con el fin de producir una hipertermia local fisiológica, para producir un aumento de la velocidad de las reacciones biológicas, aumentando la oxigenación y, disminuyendo la flaccidez de los tejidos.
Precisa anestesia tópica (en crema) y se suele recomendar una vez al año.
Lo mejor...
Los beneficios son realmente impactantes. El rejuvenecimiento se percibe acumulativamente y de modo perdurable. Puede asegurarse que son efectos progresivos ya que se produce una regeneración dérmica desde las capas más profundas de la piel. Por tanto no hay nada brusco en la mejoría y eso la hace perfecta para quienes no quieren sufrir los cambios físicos que a veces provocan los materiales estéticos de relleno.
Por ser autólogo (del mismo paciente) este tratamiento no provoca ningún tipo de alergia y se tolera de modo óptimo.
Sesiones:
La sesión dura unos 45 min
Deben llevarse a cabo 10 sesiones, una sesión semanal.
Es recomendable realizar este tratamiento una vez al año |